En su discurso durante la CPAC de HungrÃa, el Presidente hizo un repaso de su polÃtica donde destacó la desaceleración en los precios de los productos argentinos. Sin embargo, alejó el fin de la inflación para el año próximo, cuando termine su gobierno.
El mandatario cambió el discurso y modificó los tiempos para lograr inflación cero, incluso planteados por su ministro de economÃa Luis Caputo. "En el final de nuestro mandato la terminaremos de exterminar", expresó.
El gran estandarte de la administración Javier Milei es, sin dudas, la desaceleración de la inflación. La interanual que recibió en diciembre de 2023 de 211,4% y la última de febrero bajó a 32,4%.
Entusiasmado, el Presidente llegó a vaticinar que en agosto de este año empezarÃa con un 0%. Ese objetivo parece complicarse después de nueve meses de pequeñas subas. Este sábado en HungrÃa, durante su discurso en la CPAC, el encuentro de la derecha internacional, sorprendió al dar un pronóstico diferente para el fin de la inflación.
La afirmación sorprendió a propios y extraño. Significa un cambio en su pronóstico. De agosto del 2026, ahora dice que será a fines de su mandato, en diciembre de 2027. Un año de diferencia. No explicó por qué demorarÃa ese tiempo. Tampoco admitió que ya no será en agosto.
El Presidente dijo presente en una nueva cumbre de la organización conservadora, esta vez, en Budapest. "Buenas tardes a todos, es para mà un verdadero gusto estar aquà en HungrÃa, siendo el primer presidente de Argentina en estar por primera vez en este hermoso paÃs", comenzó en su discurso.
Rápidamente, Milei remarco su sintonÃa ideológica con Orbán, que buscará revalidar su gestión en las elecciones que afrontará este año. "Una nación con la que compartimos el amor por las ideas de la libertad y con cuyo Primer Ministro, VÃktor Orbán, nos une una fraternidad personal y un sentimiento de admiración mutua", ahondó.
Rápidamente, las palabras del Presidente se dirigieron a la batalla cultural y la reestructuración del panorama geopolÃtico, con fuertes tensiones como la guerra en Medio Oriente.
"Hoy vengo a hablarles de un concepto troncal de nuestra gestión de gobierno que, si bien hemos puesto en acción desde el primer momento, tan solo hemos puesto en palabras recientemente. Hablo, ni más ni menos, de la moral como polÃtica de Estado", resaltó Milei sobre su gestión.
AsÃ, y cómo cada vez que se presenta fuera del paÃs, el Presidente remarcó su lucha contra la inflación - con herencia un dato que viajaba "en torno al 15.000% anual" -, destacó que su gestión sacó a "15.000 millones de la pobreza" y apuntó contra paÃses como Cuba o la experiencia de la Unión Soviética.
Sobre la reconfiguración del orden global, Milei analizó el rol de Europa y puso el foco sobre sus "malas decisiones".
"Europa, por el contrario, llevan décadas tomando la matriz decisoria opuesta, tal como sucedÃa en Argentina, aunque a otro ritmo: primero analizan lo que le conviene al polÃtico o al burócrata, después lo que es económicamente eficiente y, por último, analizan lo que es moralmente correcto", explicó.
En este punto, profundizó en la batalla cultural y se posicionó con respecto a la polÃtica económica y migratoria del continente: "En Europa se vanaglorian de ser un Estado niñera, es decir, quitarle proporcionalmente a los que más riqueza generan, violando el principio de propiedad y la igualdad ante la ley en el proceso, para redistribuirlo con el resto de la sociedad en forma de servicios. Dicho de otra manera, ellos consideran que la economÃa es como una torta: están enfocados en gestionar y decidir qué pedazo le corresponde a quién, en lugar de enfocarse en que la torta siga creciendo. Eso genera el estancamiento económico que se observa hace tiempo en la región".
Sobre la inmigración, destacó la decisión de Orbán de "pararse frente a toda la Europa bien pensante, de decir lo que nadie querÃa oÃr: que Occidente estaba en peligro, que Europa se estaba suicidando, que la inmigración masiva sin control no era un acto de generosidad sino un acto de irresponsabilidad con sus propios pueblos".
"Dentro de pocas semanas, el pueblo húngaro volverá a pronunciarse, hoy más que nunca debemos tener en claro qué es lo que está verdaderamente en juego. Lo que HungrÃa defina tendrá eco en toda Europa porque, cuando una nación se mantiene en pie frente a las presiones de la corrección polÃtica, les muestra a otros paÃses que también es posible resistir y vencer", sentenció.


